El presidente de Siria, Bashar Assad, concedió una amnistía general a los desertores del ejército tanto dentro como fuera del país.

El decreto, publicado el martes en medios estatales, señala que la amnistía no incluye a los “delincuentes” ni a los prófugos a menos que se entreguen a las autoridades.

Los desertores que están en Siria tienen cuatro meses para presentarse ante las autoridades mientras que los que viven en el extranjero tendrán seis.

La amnistía podría impulsar el retorno de los refugiados, algunos de los cuales no han podido volver al país porque estaban en una lista negra.

El decreto llega luego de que en el último año las fuerzas gubernamentales lograron conquistar amplias zonas que en su día estaban en manos de insurgentes, incluyendo en el sur del país y en los suburbios al este de la capital, Damasco.

Los combates se centran ahora en la provincia nororiental de Idlib

( AP )