El intercambio cultural sigue ofendiendo al exilio cubano ¿Por qué traer artistas que defienden públicamente a la tiranía castrista y no contratar el talento local?

Por María Argelia Vizcaíno

25 de febrero, 2019

 

Miami es la ciudad que más residentes ex presos políticos cubanos ha tenido de todos los Estados Unidos, en la que viven más familiares de cubanos que han estado detenidos o condenados en las ergástulas castristas, o en campos de trabajo forzado, o fueron fusilados, o se han perdido en el Estrecho de la Florida en busca de libertad, igualmente es la ciudad que más organizaciones anticastristas ha fundado, y penosamente también cuenta con la mayoría de infiltrados que trabajan para la tiranía de Cuba y de ignorantes que son muy útiles.

Al parecer estos dos últimos partidarios de la izquierda tienen mejor liderazgo y están más unidos y organizados porque todavía cuentan con el empuje y fuerza para favorecer el llamado «intercambio cultural» de una sola vía, que es apoyar al totalitarismo castrista para que le siga entrando divisas y continúe reprimiendo al pueblo cubano e invadiendo a USA y a toda Latinoamérica con expertos lavadores de cerebros.

Siento dolor ajeno y vergüenza de que desde hace años los residentes honrados de Miami, los trabajadores que dicen ser anticomunistas, se estén dejando imponer dictámenes injustos de los oportunistas en puestos claves que han permitido y siguen permitiendo que traigan a los festivales o eventos de su ciudad a artistas que defienden los 60 años del gobierno opresor en Cuba, y desprecien al talento local, que son los que contribuyen anualmente con los impuestos, para a cambio pagarles a los que engrosan las arcas de la tiranía más longeva del hemisferio.

Me pregunto ¿qué hacen los supuestos políticos floridanos que han sido electos para defender a su pueblo? Los senadores Marco Rubio, Rick Scott, congresistas Mario Díaz-Balart, Donna Shalala, Debbie Mucarsel-Powell, senadores estatales José Javier Rodríguez y Annette Taddeo, los representantes estatales Javier Fernández, Cindy Polo, los alcaldes Carlos Giménez y Francis X. Suarez, y los que han aspirado a puestos políticos que buscaban sus votos entre los exiliados cubanos gritando ¡Viva Cuba libre!, si ni siquiera hacen nada contra los organizadores del Carnaval de Miami que siguen trayendo a los artistas defensores públicos del gobierno despótico y autoritario de Cuba que es el tumor maligno de América que ha hecho metástasis en naciones como Venezuela y Nicaragua convirtiendo al 90% de su población en las más pobres del continente donde ni siquiera permiten que les den ayuda humanitaria internacional.

Hace unos pocos días en la ciudad de Hialeah hubo un evento en el Art Palm donde presentaron a un artista asalariado del régimen castrista llamado Yulién Oviedo, y cuando mi amigo Arturo M Del Monte lo confrontó por su sumisión al castrismo, su respuesta fue que, si tenía alguna queja que se dirigiera al Comité Central del PCC, y le llamaron a la policía para sacar de allí a un cubano digno, trabajador y ciudadano americano acusado de «falta de respeto», dando preferencia a un ciudadano que representa a un gobierno enemigo de Estados Unidos por encima de un residente legal. Y cuando Arturo elevó la queja ante el alcalde de la ciudad Carlos Hernández, su respuesta fue que se quejara al senador Marco Rubio por el «intercambio cultural», lavándose las manos como si lo que está ocurriendo en la ciudad que administra no fuera problema suyo también, como lo es de todo aquel que ha sido elegido para representar a su comunidad.

Muchos se ponen a buscar culpables donde no los hay, y casi nadie quiere entender por qué los que trabajan en el Departamento de Inmigración y Ciudadanía (USCIS) junto al Buró de Asuntos Consulares del Departamento de Estado que son los que otorgan las visas a personas para el intercambio “educativo o cultural”, todavía son los mismos que estuvieron recibiendo órdenes del gobierno de Obama por 8 años que fue el que impuso el llamado «Intercambio Cultural» y nadie los ha sustituido ni dado ni siquiera un memo para que no permitan más infiltración comunista desde el archipiélago cubano, mientras, le niegan la entrada a todos los anticomunistas que sólo quieren venir a ver a sus familiares y pasar una breve estancia que no les costará dinero al gobierno, si no al familiar que lo costea y que son contribuyentes del erario público, para no estar obligado a ir a la isla esclava a visitarlos.

Pero los políticos que dicen nos representan están más preocupados en que no se construya el muro en la frontera y de todo lo que diga Trump para irle a la contraria, que en trabajar para su electorado (con contadas excepciones como por conveniencia sumarse al apoyo que ha dado el presidente Trump a la democracia y ayuda al pueblo venezolano, que fue el primero en el mundo en hacerlo, pero ahora descaradamente otros hasta se han adjudicado la propuesta republicana que iniciaron Scott y Rubio). Y mientras, continúan ofendiendo al exilio cubano, que siguen siendo mayoría en Miami, por eso no salió elegida María Elvira Salazar, porque le pasaron la cuenta, igual a Curbelo no lo reeligieron por ser RINO y no se olviden que lo mismo ocurrió en las elecciones generales del 2000 cuando perdió el candidato traidor al exilio cubano Al Gore vicepresidente de Bill Clinton, gracias al exilio cubano, que nunca debe ser confundido con los inmigrantes que vienen del mismo país y mantienen un comportamiento servil al comunismo internacional.

Esto es un problema totalmente local por el que deben trabajar unidos todos los que ostentan un puesto político de cualquier partido, si de verdad quieren trabajar por su ciudadanía, llevando una propuesta sólida a Washington. Pero, en dos años sin Obama no hemos visto muchos avances al respecto y se hace imperiosa la necesidad de pedirlo directamente al presidente Trump.

Por eso a todos los que no desean que continúe el infame intercambio cultural lo animamos a que se una a la petición que ha iniciado la admirada artista Mayda Saborit, visitando https://www.change.org/p/donald-trump-end-cultural-exchange…, para tratar de que la administración de Trump haga algo al respecto, porque estamos hartos de que los políticos que dicen ser nuestros representantes sean capaces de pagarle a esos artistas esbirros defensores del genocidio de los Castro, y excluyan a tantísimo talento local.

Lo mismo pasa con las universidades públicas que les da becas a estudiantes de la isla que vienen la mayoría con la misión del lavado mental para influenciar con estrategia psicológica hacia los ideales izquierdistas a los jóvenes que son los más vulnerables, y no le otorguen ese mismo derecho a los estudiantes nacidos en Estados Unidos, que tienen que trabajar además de estudiar, para pagar sus estudios y mantenerse, siendo exageradamente costosos.

Aclaro que soy defensora de la democracia y no estoy en contra del derecho de cualquier artista a trabajar honradamente donde desee o pueda, aunque tengan que seguir sumisos, miedosos, y sometidos al régimen explotador de Cuba, entregándoles parte de lo que ganan con tal de que le permitan seguir viajando. Pero lo que sí no estoy de acuerdo es que sean contratados por el gobierno, sea local, estatal o federal de USA con el dinero de los contribuyentes. Y también que les den tanta facilidad de entrar y salir de Estados Unidos a todo aquel que defienda el totalitarismo o sea su esclavo voluntario, mientras no se le permita entrar a Estados Unidos a los padres e hijos de residentes legales que para ver a sus seres queridos tienen que humillarse ante la tiranía y a muchos no los dejan entrar a Cuba y no pueden verlos.

Por eso pregunto ¿por qué traer artistas que defienden públicamente a la tiranía y no contratar el talento local? Porque me dan a entender que no hay políticos con pantalones bien puestos de ningún partido para hacer lo que es correcto y no seguir ofendiendo al exilio cubano del que solo se acuerdan en tiempos de elecciones.

 

Entrada siguiente

Chile llama a Díaz-Canel dictador, insolente y falta de respeto (Video)

lun Feb 25 , 2019
Miguel Díaz-Canel, es un “dictador” y sus declaraciones, en las que llamó “payasos” a los mandatarios de Chile y Colombia, Sebastián Piñera e Iván Duque, respectivamente, muestran “insolencia, descalificación y […]