El fin de las peleas de gallos en Puerto Rico golpea la economía y la cultura

El fin de las peleas de gallos en Puerto Rico el próximo día 21 de diciembre, tal y como establece la Ley Agrícola de 2018 (Farm Bill) de Estados Unidos, supondrá un duro revés para la economía de la isla y, sobre todo, para una práctica ligada a la cultura local desde hace siglos, según publica EFE.

 

El vicepresidente de la Asociación Cultural y Deportiva del Gallo Fino de Pelea, Juan Rivera, dijo este martes a Efe que 27.000 familias se verán afectadas por la prohibición, lo que significa otro revés para una economía en declive desde hace más de una década a la que las peleas de gallos contribuyen anualmente con cerca de 80 millones de dólares.

Una ley que se considera ajena por el sector por haber sido aprobada en el Congreso estadounidense, en Washington, capital del país al que Puerto Rico está ligado como un Estado Libre Asociado, pondrá, al menos sobre el papel, el fin a un elemento de la cultura local que se remonta a la época de la colonia española.

“Son cerca de 27.000 los empleos que se perderán, entre directos e indirectos”, sostuvo el vicepresidente de la asociación, para quien, en cualquier caso, las peleas de gallos no acabarán en la isla caribeña por mucho que lo establezca una normativa de Estados Unidos.

“Creen que con esta ley se van a prohibir las peleas de gallos, pero se harán clandestinamente”, dijo Rivera, tras reconocer que, de hecho, desde hace años, se lleva a cabo en algunos puntos de Puerto Rico esta actividad de forma ilícita.

La Ley Agrícola de 2018 (Farm Bill), una normativa que tiene como objetivo ayudar a los agricultores de Estados Unidos, incluyó en el último momento antes de su aprobación un anexo para Puerto Rico que establece la prohibición de las peleas de gallos en la isla, algo que antes sólo afectaba a Estados Unidos.

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