«La censura y la represión del arte comenzaron a principios de la década del 60, es obvio que mientras exista en Cuba la misma dictadura, esas cosas van a permanecer intactas»: Rolando Pulido

Converso con Rolando Pulido, artista plástico cubano, diseñador gráfico y activista pro Derechos Humanos. Pulido tiene una historia que contar sobre su pasado en un país de opresión y odio, desgobernado por un régimen totalitario y comunista. Con principios morales que no teme mostrar y una determinada y clara posición política, la obra de Rolando Pulido tiene una indiscutible importancia dentro del activismo gráfico, de denuncia y de lucha por alcanzar un sistema democrático que respete los derechos humanos en Cuba. Rolando es un cubano, según expresa, a quien el Exilio lo hizo libre y que encontró en Nueva York, la ciudad donde reside desde 1980, la patria que su nación de origen le negó.

Yoaxis Marcheco: Háblame de tu niñez

Rolando Pulido: Nací en la ciudad de Cienfuegos. Mi niñez transcurrió durante las décadas de los sesentas y setentas, pero en los sesentas aún quedaban algunas huellas de lo que fue una Cuba mejor en todos los sentidos. Fue muy difícil y muy triste crecer viendo cómo se desmoronaban los valores que habían hecho de Cienfuegos una ciudad próspera, linda, limpia y culta.

Fue durante esa década en que de manera casi masiva, el pueblo mismo, y con gran entusiasmo, se dedicó a combatir los buenos modales, la ética, el concepto de familia tradicional, el respeto y la elegancia. La vulgaridad se puso de moda. Fui testigo, aunque siendo muy pequeño, de una gran campaña de vulgar y mal gusto, que se apoderó de la sociedad cubana con la excusa de que esos “valores” eran rezagos del pasado, del malvado e injusto capitalismo creado por el imperialismo yanqui. Fue, en mi opinión, la peor década, lo que vino después fue el derrumbe social que era de esperarse. Desafortunadamente fueron muy pocos los que se dieron cuenta de lo que venía y trataron de advertir, o de denunciar, o de sumarse a la guerrilla en las montañas del Escambray, o de al menos no formar parte del desastre. Fueron esos pocos los que sufrieron la peor represión en la historia de esa revolución comunista.

Homenaje a los balseros. Poster de Rolando Pulido.

YM- ¿Alguien en tu familia fue de esos pocos?

RP- Mi padre fue uno de esos pocos que se negó a trabajar para el gobierno de Fidel Castro, y sufrimos todos los que en la familia no éramos comunistas, las consecuencias. La otra parte de mi familia sí se sumó de corazón abierto a la dictadura, haciéndole mucho daño, en casos irreparable, a muchos vecinos y ciudadanos en general, y de hecho, directamente a mi padre.  La familia cubana se había destruido para siempre.

YM- ¿No quedó nada bueno en tu memoria?

RP- Si, no obstante, guardo algunos lindos recuerdos de esa época también.

YM- Imagino que uno de esos recuerdos buenos tenga que ver con tus inicios como dibujante, ¿cuándo empezaste a dibujar?

RP- Comencé a dibujar como todos los niños, antes de aprender a escribir. A mi madre le gustaba dibujar y pintar, y manejaba bien la caligrafía, y esas tres cosas formaron parte de mi niñez y de mi adolescencia.

YM- ¿Y de Cuba cuándo te fuiste?

RP- Me fui de Cuba cuando tenía dieciocho años de edad, me fui solo porque mi padre había muerto exactamente un año antes. Desde que tengo uso de la razón supe que vivía bajo una dictadura militar totalitaria, creo que eso es motivo suficiente para querer irse, para huir en la primera oportunidad que se presente. Entonces, tras los sucesos en la embajada de Perú en La Habana, sucedió el Mariel durante la primavera del año 1980.

YM- Eres un ‘marielito’. ¿No tuviste miedo de irte en medio de aquella locura del Mariel?

RP- El Mariel fue la salvación, fue la única oportunidad para escapar de esa mazmorra que era Cuba. Cualquier cosa que me hubiera podido suceder era mejor que vivir en esa triste isla, incluso la muerte en el mar, o de un golpe fatal.

YM- ¿Cómo visualizas aquellos días en tus recuerdos?

RP- De aquellos días guardo recuerdos de horror, yo fui víctima de un gran acto de repudio en el que me golpearon sin piedad, entre insultos y escupidas por parte de mis compañeros y profesores de mi escuela, en plena calle. Fue un ciudadano valiente y armado de un machete quien me pudo sacar de aquel acto de terror. Nunca supe su nombre, solo recuerdo a un hombre muy negro y muy alto, con sombrero de yarey y un machete ondeando en el aire, como un ángel mambí de la guardia.

YM- ¿Perdonarías a los que te repudiaron y agredieron en aquel momento?

RP- No, yo no perdono a quienes no lo han pedido.

YM- Y llegaste a Nueva York. ¿Qué significan para ti el Exilio y esta ciudad que te acogió?

RP- El exilio ha significado la libertad. Nueva York ha sido mi hogar desde que salí de Cuba, es mi adorada ciudad y donde he sido muy feliz. No existe otra ciudad como esta, es única, es la capital del mundo.

YM- El Mariel fue un éxodo masivo, muchos como tú aprovecharon aquella oportunidad para salir de Cuba, pero muchos cubanos decidieron quedarse…

RP- Pienso que quien no se fue en aquel momento fue porque en realidad no se sentían tan afectados o ahogados por la situación del país, claro, me refiero a los que eran adultos en aquel momento. El miedo no es una buena excusa cuando de escapar del terror se trata, y dejar la familia atrás tampoco.

YM- ¿Qué sientes por los cubanos nacidos después del ochenta?

RP- Siento compasión por los que nacieron en los años posteriores al éxodo del Mariel, y siento un enorme desprecio por los padres que sometieron a sus hijos a los antojos de Fidel Castro.

YM- ¿Qué ha pasado con los cubanos en las seis décadas de castrismo, según tu percepción?

RP- La decadencia de la autoestima de los cubanos durante más de sesenta años ha tenido un enorme impacto en la personalidad de todos, de una manera u otra todos venimos de allí, o descendemos de una familia cubana, y ninguno podemos decir que nuestra “patria” es realmente nuestra. La traición, la indolencia y el silencio del resto de los países del mundo durante tantas décadas, creó en los cubanos un complejo de culpa, de degradación, de vergüenza, de inferioridad, de ahí la doble moral, algo que se convirtió en una virtud, es horrendo, pero para la inmensa mayoría de los cubanos, callar, robar, ignorar y mentir son virtudes, y se las pasan a las nuevas generaciones como herramientas de sobrevivencia. El torcido hombre nuevo.

Un cartel de Rolando Pulido.

YM- ¿Has sentido nostalgia por Cuba?

RP- Sí, he sentido nostalgia por una Cuba que solo he conocido por referencias, la de antes de 1959, pero jamás por la que me tocó vivir.

YM- ¿Has vuelto a ir?

RP- Regresé a Cuba de visita en el año 1995 y 1996, y aunque tuve la satisfacción de volver a ver a mis seres queridos y de poder traer conmigo las fotos de familia, me sentí asfixiado y con una gran urgencia de regresar a mi país lo antes posible. Prometí que jamás regresaría.

YM- Te propongo pasar a otro tema. A mí en lo personal me gustó mucho tu Serie animada: La ‘Historia de un aura tiñosa Cubano’, debo felicitarte por el guión de manera particular, la mejor parte es que pensé era un animado que habías hecho con todos los recursos habidos y por haber, pero no fue así…

RP- La Tiñosidad fue un experimento casero, algo que hice para entretenerme un rato, sin la menor intención de publicarlo nunca. Unos años atrás yo había creado el personaje de la tiñosa como una caricatura, un comic, el cual utilicé en varios carteles humorísticos, y un día me vino la idea de darle movimiento, entonces practiqué un poco poniéndola a bailar un mambo de Pérez Prado.

Por cierto, la película la comencé por la mitad y sin guión. Fue solamente una escena, y luego me animé a hacer otra que la siguiera, entonces me di cuenta de que aquello que se comenzaba a convertir en una historia, no tenía ni principio ni final, pero bueno, como te dije antes, fue (y es) un experimento sin grandes planes, pero fue tan divertido el proceso de trabajo que decidí hacer un guión. Pensé que sería interesante contar y denunciar las terribles cosas que ocurrieron en Cuba, y que aun hoy siguen sucediendo, aunque en menor escala, y quien mejor que un aura tiñosa para contarlas.

YM- Y nada de grandiosos recursos para hacer la animación…

RP- La película la realicé utilizando un simple y anticuado programa llamado Windows Movie Maker, bastante mediocre, y que en realidad es para hacer videos caseros de fotografías. Mi economía no me permite costear los programas adecuados para ese tipo de trabajo, y mucho menos para pagarle a un equipo de trabajo. Lo hice solo, incluso todas las voces, las que luego alteré con un programa de audio. En un principio no tenía ni siquiera un micrófono, grababa las voces en el teléfono y la enviaba a mi correo electrónico. Luego un buen amigo me regaló un micrófono, que aunque de muy baja calidad, al menos era mejor que el largo proceso anterior. Si espero a que tuviese mejores recursos, jamás la hubiera realizado. Por otra parte, yo no tengo ninguna experiencia en dibujos animados.

Todos los dibujos fueron hechos a lápiz y marcador como una especie de clip art, y luego digitalizados y trabajados en Photoshop. Lo único que no es de mi autoría es la música.

YM- ¿Y por qué auras tiñosas?

RP- Porque las auras tiñosas son mal vistas por la mayoría de los cubanos. Es algo que nadie espera, son buitres, y la sociedad cubana desde hace mucho tiempo tiene un gran parecido. La palabra tiñosidad es una sustitución de la palabra humanidad. Además, a nadie se le había ocurrido antes hacer un “muñequito” con auras tiñosas, pensé que eso llamaría la atención y la curiosidad de algunos.

«…son buitres, y la sociedad cubana desde hace mucho tiempo tiene un gran parecido…» Cartel de Rolando Pulido.

YM- Tienes una obra gráfica importantísima y extensa, buena parte dedicada a la demanda de la libertad de Cuba. ¿Cuáles han sido las series más importantes que has dedicado a esta causa?

RP- Comencé a hacer carteles dedicados a la liberación de Cuba en el año 2009, fue mi manera de aportar a esa causa. Es lo único que puedo hacer desde mi hogar en Queens, Nueva York. Dentro de ese tema he realizado alrededor de seiscientos posters de denuncia y de publicidad en algunos casos, como ha sido promover organizaciones y grupos de opositores a lo largo de la isla. Organizaciones femeninas, afrocubanas, LGBT, religiosas, reporteros, artistas, músicos, y blogueros como Yoani Sánchez y Orlando Luis Pardo Lazo, entre otros.

También he denunciado arrestos y maltratos hacia miembros de esas organizaciones, grupos e individuos. La mayoría de mi obra ha sido hecha por mi cuenta, en otras palabras, ha sido mi iniciativa, en solidaridad. Yo no tengo recursos para recargar teléfonos, tampoco puedo cooperar con dinero, entonces los ayudé de esa manera. Trataba de difundir sus voces, sus mensajes y plegarias a través de un cartel…o dos o tres. Pienso que en su momento todos fueron importantes.

YM- ¿Cómo ha sido difundida tu obra?

RP- Mi obra ha sido difundida mayormente en Facebook, aunque también en varios blogs y revistas digitales. También por la Quinta avenida de La Habana y en la Iglesia Santa Rita a través de posters, o impresos en las camisetas de Las Damas de Blanco. También por el Paseo del Prado habanero, como fue el caso del primer paseo LGBT independiente de la dictadura, el primero en la historia de esa isla, para el cual realicé un poster. Para el primer matrimonio gay en Cuba también realicé varios carteles.

YM- Me vienen a la memoria tus carteles dedicados a Orlando Zapata Tamayo y a su madre, a Oswaldo Payá, a Laura poyán y a las Damas de Blanco. ¿Cómo se maneja ese lenguaje de activismo político y denuncia en el diseño gráfico de modo que sea efectivo y que logre llegar a la sensibilidad de la gente?

RP- Los carteles para denunciar un arresto en un medio como Facebook, no tienen que ser buenos necesariamente en el sentido artístico, solo tienen que llamar la atención. Lo importante, lo que uno busca es que la gente lo note, estás tratando de vender un mensaje, no arte. Si se pueden fundir ambas cosas, pues mejor, pero en muchos casos, como puede ser el arresto de un opositor, algo que requiere urgencia, uno trata de realizar un cartel lo más escandaloso y lo más rápido posible para que la gente se entere ya, ahora mismo, que arrestaron a x persona. Esa es en realidad la labor de un poster de esa índole para una plataforma en donde todo pasa tan rápido como es Facebook, que desde el principio ha sido mi plataforma favorita. De ese tipo de carteles he realizado un montón.

También realicé varios carteles en solidaridad con el MCL (Movimiento Cristiano de Liberación), liderado por Oswaldo Payá, como es el Proyecto Varela y El Camino del Pueblo. Más tarde, en solidaridad con su familia y con el movimiento en general tras su asesinato en el año 2012. También en solidaridad con su hija, Rosa María Payá, a quien considero una amiga.

En el caso de Orlando Zapata Tamayo, ¿cómo no apoyar a un hombre que estaba dando su vida, y la dio, para que todos los cubanos seamos libres? ¿Cómo no solidarizarse con una madre que se hundía en el dolor de ver a su hijo perecer, como es Reina Luisa Tamayo? ¿Cómo no denunciar el asesinato de Laura Pollán, líder de Las Damas de Blanco? ¿Cómo no sentir admiración y respeto por la UNPACU? (Unión Patriótica de Cuba).

YM- Otro cartel tuyo que me impacta es: ‘No más violencia doméstica en Cuba’. ¿Qué te inspiró?

RP- La violencia doméstica, que en Cuba existe desde que Baracoa era su capital, y existe en todas partes del mundo y en todas las épocas, lo que sucede es que en Cuba es excesiva, ya forma parte de la cultura del país. No hay medios que cubran ese tipo de actos para que salgan a la luz, tampoco hay un proyecto masivo de educación para eliminar esos horribles instintos y herencias. Me gusta denunciar todo lo que me parece injusto y cruel, como también denuncio el horror que viven las mujeres y los homosexuales en los países musulmanes, por eso apoyo a la activista Ayaan Hirsi Ali, por su valentía y por su admirable trabajo.

No más violencia doméstica en Cuba. Cartel de Rolando Pulido.

YM- ¿Sigues vinculado con lo que acontece dentro de Cuba?

RP- Desde hace unos años he estado bastante desvinculado del acontecer dentro de Cuba, aunque es muy difícil no notar que la represión contra cualquiera que intente hacer algo en forma de denuncia o de protesta, sigue igual que siempre.

YM- ¿Qué mensajes dejarías a los jóvenes artistas que dentro de Cuba se enfrentan cara a cara al régimen, a su censura y represión?

RP- La censura y la represión del arte comenzaron a principios de la década del 60, es obvio que mientras que exista en Cuba la misma dictadura, esas cosas van a permanecer intactas. Es la ley y punto, y la mayoría de los cubanos la respetan, antes y ahora. No son tiempos para usar el arte como medio de acción, ya eso se ha usado tanto y no tuvo ni tiene los resultados que se buscan, Cuba sigue igual. Pienso que son momentos de acción en las calles, como hacen los valientes venezolanos.

YM- ¿Y qué le dirías a los opositores tanto de dentro como de fuera de la Isla?

RP- Los cubanos, o la mayoría, buscan siempre la aceptación de la izquierda internacional, como diciéndoles: Mira, yo no soy de derechas, yo soy bueno, yo solo quiero vivir como tú, pero en mi país. Le temen, le tienen terror a eso que llaman erróneamente “la derecha”. No se dan cuenta de que esa izquierda internacional es la responsable de todo el desastre que ha sucedido en Cuba, solo esa izquierda apoyó y sigue apoyando a la dictadura cubana, no la derecha. Eso trae como consecuencia la actitud que vemos hoy, de discordia, de riñas y de odios  que existe entre  los opositores de dentro y fuera del país. Ninguno tiene idea de unidad, cada cual hace cosas diferentes, y existe una gran competencia entre ellos, a ver quién hace más  que el otro, o quien lo hace más bonito que el otro, o quien es más original que el otro. Es un festival de artes y quejas. No hay seriedad porque no saben en realidad qué es lo que buscan, desconocen el verdadero significado de la palabra libertad, y cuando les preguntas, muchos te responden: los cubanos somos plurales, estamos cansados de ser iguales. La inmensa mayoría piensa que la salud y la educación son derechos que el estado debe otorgar. La doctrina socialista cala en el cerebro de los niños como calan las religiones, en lo más profundo del subconsciente.

No se dan cuenta que en un caso tan extremo como es el caso de la libertad de la nación, hay que unirse para lograr tener fuerza. No importa quien hace esto o lo otro, el caso es hacerlo juntos, como un ejército formado por compatriotas que buscan lo mismo, la liberación.

La obra gráfica de Rolando Pulido es extensa y su aporte al activismo político y a las demandas por la libertad de Cuba, es muy importante.

Lucha de los venezolanos contra la ingerencia del régimen cubano. Un poster de Rolando Pulido.
Una entrevista de Yoaxis Marcheco a Rolando Pulido.

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