Insólito: Cuba sancionará a los médicos que se contagien con COVID 19 en el ejercicio de sus funciones 

El presidente designado de Cuba, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, insistió la pasada semana en que “los médicos y el personal de salud que se han contagiado, ha sido por no cumplir con las medidas de prevención establecidas”. 

Aquello que al principio era solo un rumor en hospitales y policlínicos cubanos ya es una insólita realidad. El personal de salud de la isla tendrá que conseguir lo que no han podido lograr sus colegas del resto del planeta: trabajar con enfermos de coronavirus sin que estos los contagien.  

¿Disparate? ¿Chovinismo marxista trasnochado? ¿Susto por la catástrofe que se avecina? ¿Miedo de que se desinfle el globo de la inexistente “potencia médica cubana”? No sabemos. Así lo estipula el régimen, al más puro estilo de la China comunista, en el que cuestionar se sanciona con 3000 $ de multa o 4 años de cárcel

Radio Viva 24 ha recibido denuncias hechas por empleados de la salud de las provincias de Camagüey, Santa Clara y La Habana. En ellas aseguran qué, de resultar contagiados, recibirán sanciones, entre las que se incluyen la pérdida de beneficios o ascensos laborales, imposibilidad de participar en las llamadas “misiones” al extranjero y degradación laboral, una vez rebasen la enfermedad.  

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“Es una locura que nos exijan a nosotros que no nos contagiemos, cuando nos tienen trabajando como animales, con la misma bata y el mismo nasobuco de tela (mascarilla), en turnos de 24 horas. Las condiciones de higiene en todos los hospitales en los que me formé como doctora y en los que he trabajado son pésimas. El presidente dijo el otro día que el personal de la salud que se había contagiado era porque no cumplía con las normas establecidas y eso es mentira. A veces no tenemos con qué lavarnos las manos, porque se roban los jabones, el alcohol, el peróxido y cuando los reclamas te dicen que no hay y ya o que hay que esperar a que traigan de nuevo. ”, nos comenta una doctora de la ciudad Santa Clara, que prefiere mantenerse en el anonimato por temor a las represalias.  

Según informó el ministro de Salud Pública, José Ángel Portal Miranda, hasta el momento se han enfermado 92 trabajadores de la Salud, entre médicos, enfermeros y técnicos, además de cinco estudiantes de Medicina. A ellos se suman cinco colaboradores cubanos que cumplen misión en la República de Venezuela, dice Portal Miranda. 

Pero el número oficial de profesionales de la salud infectados con el virus, dentro o fuera de la isla, es cuestionado incluso por los trabajadores del ramo. Conteos hechos por los propios trabajadores de la salud en su entorno inmediato, arrojan que la cifra de sus colegas contagiados sobrepasa los 200.

Las autoridades cubanas no incluyen en la lista al personal de servicio de los hospitales que se contagiaron por la exposición al virus durante sus horas laborales, ni la totalidad de los infectados que se encuentran en las llamadas “misiones” en el extranjero. 

Es un hecho que fuera de la isla el personal sigue sufriendo el impacto de la pandemia. Las estadísticas también son maquilladas o disminuidas cuando se procesan en La Habana, con tal de que el deficiente sistema sanitario de Cuba simule ser un éxito mundial.  

A propósito de este artículo, Radio Viva 24 contactó con varios colaboradores cubanos en Venezuela.

“Aquí en Maracaibo hay, por lo menos que yo sepa, 11 de nosotros con la COVID 19 y en Caracas un montón, pero eso no los cuentan en la lista de La Habana. Los CDI (Centros de Diagnóstico Integrales) están llenos. Ahora mismo nosotros no sabemos si lo peor será quedarnos o irnos para Cuba, porque ni podemos viajar, ni desertar de la misión. Aquí te sancionan por todo. Nosotros no podemos pincharnos un dedo mientras hacemos una sutura, por ejemplo. Si te pinchas o te cortas en el acto quirúrgico te suspenden de inmediato y te mandan para los peores lugares de Venezuela, lleno de delincuentes, guerrilleros y bichos…eso no es nuevo…lo han hecho desde hace años, como si uno quisiera pincharse o cortarse por gusto y contagiarse de hepatitis o VIH”, comenta a Radio Viva 24 un cirujano cubano. Su identidad también se mantiene en reserva por razones obvias. 

El presidente designado de Cuba, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, insistió la pasada semana en que “nuestro personal de la Salud se tiene que proteger y tenemos que proteger al personal de la Salud”, ante la amenaza de la COVID-19. En la misma intervención aseguró que “los médicos y el personal de salud que se han contagiado, ha sido por no cumplir con las medidas de prevención establecidas”. 

Nos cuestionamos si realmente el personal de la salud pública cubana cuenta con todas las garantías sanitarias para ejercer en hospitales y centros de atención primaria, evadiendo o minimizando el peligro de contagio del coronavirus. 

Las aristas del tema son tan disonantes que esta vez nos referiremos solamente a algunas. 

Las condiciones de los Centros de Aislamiento para pacientes “sospechosos” son de las peores, como ya hemos mostrado en Radio Viva 24.

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Comunicación entre Yoli Viamonte Oliva y su hermano.

El dilema de las mascarillas de tela, las medidas de protección sanitarias y las infecciones intrahospitalarias en Cuba: 

El personal médico de la isla sigue usando las mascarillas de tela, que no protegen de la entrada del virus a quien la usa, porque no son una barrera confiable contra un virus tan pequeño como el COVID 19 

Las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS)  sobre el uso de mascarillas de tela son claras. La institución sólo aconseja llevarlas a personas sanas, en el caso de que presenten los síntomas característicos de la Covid-19 (tos o estornudos), o en el caso de que cuidemos a alguien con riesgo de contagiarse fácilmente. “Las mascarillas de tela sólo son eficaces si se combinan con el lavado frecuente de manos con una solución hidroalcohólica o con agua y jabón. Si necesita llevar mascarilla, aprenda a usarla y eliminarla correctamente”, dice la organización. 

El personal de la salud solo debería usar mascarillas N95 o mascarillas quirúrgicas desechables, dependiendo de la cercanía que tengan con los pacientes portadores del virus, ya que esta determina el nivel de riesgo al que se expone el individuo sano. 

Pero en Cuba los pacientes de COVID 19 usan las mismas mascarillas de tela durante varios días y los productos de higiene escasean, por lo que médicos, enfermeras y técnicos de la salud se encuentra expuestos a las altas concentraciones del virus, no eliminados por métodos químicos o mecánicos. Es imposible colocar una barrera entre los pacientes de coronavirus y quienes lo atienden, si ambos grupos usan mascarillas de tela que, además de permeables, no se desechan o esterilizan con frecuencia. Los “nasobubo” o mascarillas termina siendo, pues, el caldo de cultivo ideal para el COVID 19.

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Los trabajadores de la salud de Cuba opinan:

“Se supone que, si salimos de las áreas estériles o de contagio nos quitemos las batas, las botas (cobertores de zapatos) y las mascarillas y las metamos en un sesto para ropa sucio y que cuando entremos de nuevo nos den otro uniforme esterilizado, pero eso nunca pasa. Son muchas horas atendiendo a decenas de pacientes. No vas a cambiarte para ir a la estación de enfermería, al laboratorio o al comedor, porque no te van a dar ropa nueva, porque no hay o no te la dan. Sales y entras con la misma ropa, o las cuelgas dentro de la sala y te la vuelves a poner cuando entres. Nosotros vamos por todos esos pasillos soltando de lo que se nos pegó en las salas. Nosotros mismos somos el vehículo de propagación del COVID 19 y lo mismo ha pasado antes en mi hospital con otras enfermedades contagiosas y eso no es un secreto para nadie. Si reclamas te metes en problemas. Lo mejor es hacer lo que hacen los demás, aunque jodas a medio mundo y te vayas para tu casa cuando termine el turno con cargo de conciencia. No. Esto no es para lo que yo estudié.”, señala una enfermera especializada en epidemiología del Hospital Calixto García de La Habana. 

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Algunas “soluciones” o pillerías implementadas por el personal de salud pública cubana para evadir el sistema y la exposición al COVID 19:

Dicen que la necesidad es la madre de todas las invenciones y los cubanos llevan 6 décadas inventando. Los trabajadores de la salud no son la excepción. Desde el principio de la pandemia, ante el despropósito del régimen de permitir la entrada a la isla de turistas de cualquier parte del planeta – contra las recomendaciones de la OMS-, a muchos médicos, enfermeras y técnicos les dio tiempo de gestionar bajas laborales por concepto de enfermedad.  

La práctica es bastante frecuente y el precio del documento no sobrepasa los 5 dólares.  La mayoría de las veces, de hecho, se consigue gratuitamente, emitido por algún amigo médico.

Pero con la llegada del COVID 19  las cosas cambiaron. La emisión fraudulenta de los Certificados Médicos para los propios trabajadores de la salud fue restringida, verificada y hasta revocada.  

Como ya no bastó con una declaración de síntomas y una lectura de signos alterados a propósito, algunos estudiantes de medicina se autolesionaron con tal de no exponerse a la pandemia. También supimos de empleadas del Ministerio de Salud que optaron por el embarazo, con tal de pasar la cuarentena en casa, lejos del peligro del contagio. 

“Por mi edad, mi peso y mi presión soy un ARO (Alto Riesgo Obstétrico). No se me habría ocurrido tener otro hijo, porque sé que mi salud y la de mi hijo están en riesgo, pero prefiero asumir las consecuencias que matar a toda mi familia. Mi marido y yo llegamos a la conclusión que es lo mejor para nuestra familia. Mi test de embarazo es positivo. Me libré de pesquisar y de trabajar en el policlínico”, nos comenta una doctora de Medicina General Integral con más de 15 años de graduada, a la que, a estas alturas, no le importa reconocer que ha sido parte pasiva de la industria del fraude de la medicina cubana. 

“Estoy cansada de todo. Llevo toda mi vida trabajando y no tengo nada y no le podré dejar nada a mis hijos. Ya no tengo edad para irme de Cuba, todo lo que estudié solo me sirve aquí. Mi hermana es doctora y vive en Chile, pero no ha podido revalidar su título en los 5 años que lleva allá, así que yo menos. Me toca ser una madre añosa con mal embarazo y peor trabajo de parto, pero no voy a desgraciar a mi familia con algo que no tiene cura todavía”, señala la doctora de Medicina General Integral, cuyo nombre omitimos al menos por esta vez.

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Médicos, estadísticas y salchichas 

El régimen que encabeza Díaz Canel está consciente de que su negocio de esclavitud moderna está en juego y de que, si no logra mostrar al mundo que Cuba es el ejemplo de salubridad pública que vende como perfecto, dejará de ganar mucho dinero por concepto de alquiler humano a otros países, el mayor “rublo exportable” de la economía isleña. 

Cuba, de poco más de 11 millones de habitantes, cuenta con más de 95.000 médicos, 9 por cada 1.000 habitantes, y más 85.000 enfermeros, precisó el más reciente Anuario Estadístico a inicios de 2019. A más de 492.000 profesionales asciende la cifra que incluye a todo el personal sanitario (con estomatólogos y técnicos de la salud). 

O sea, que Cuba produce médicos como cualquier país produce salchichas. Sin embargo, las salchichas no siempre son saludables, ni se producen teniendo en cuenta el bienestar de la población o su salud.  Las salchichas son solo un producto bastante fácil de fabricar y vender y Cuba lo sabe.

Por otra parte, todos los jóvenes cubanos desean tener la oportunidad de salir del país, ya sea para pertrecharse fuera de lo que no tienen en Cuba o para desertar, como hace más del 70% de los “internacionalistas” que cumplen “misiones”. O sea, que la masa del embutido está dispuesta a que la empaquen. 

Por eso la isla renta a cualquier país el personal de salud que le pidan, aunque no todos sean médicos o especialistas, como anuncian en sus catálogos de venta, pues al régimen solo le importa el timo, la usura y equilibrar la inversión y el retorno de esta, que siempre debe ser exponencialmente mayor.

Si Cuba tiene que mentir sobre la calificación o el nivel de sus profesionales, lo hará sin cargo de conciencia, ya que después de todo, se trata de un negocio al más puro estilo del capitalismo brutal al que tanto dice oponerse.

Bolivia es el más reciente caso de estafa médica perpetrada por Cuba. Más del 60% de los supuestos especialistas enviados por Cuba no lo eran, sino que estaban en ese país capitalizando su presencia con fines de expansión política.

Pero volvamos al COVID 19 en Cuba: nadie sabe en qué sistema de estadísticas se basa el régimen para tabular la presencia, acción y remisión del virus. Lo único que podemos apreciar, así como apreciamos en China, es que, en cuanto a data, los números nunca soportan un análisis  independientemente de la interpretación oficialista del Partido Comunista de Cuba. 

Pero el COVID 19 no distingue entre credos políticos. Cuba es, hoy por hoy, el Titanic que se hunde, mientras los trabajadores de la salud que integran la orquesta del maltrecho barco, siguen tocando la letanía que pronto será tragada por la tragedia. 

¿Qué viene después de la hecatombe?  

Una campaña para exigir, desde la inmoralidad del oportunismo marxista, el fin del embargo comercial a la isla.  

Anote la fecha y la hora en la que leyó este artículo.   La lógica  nos dicen que, por desgracias,  esta historia tendrá un final muy infeliz para nuestros padres, hermanos, hijos y vecinos, porque donde cae el comunismo lo único que crece es el marabú.

 

 

 

 

 

 

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2 Thoughts to “Insólito: Cuba sancionará a los médicos que se contagien con COVID 19 en el ejercicio de sus funciones ”

  1. Patricia

    Yo creo k se está llegando a los extremos, los médicos y técnicos se pelan por una misión internacionalista , y ninguno lo hace para salvar al mundo, todos van detrás de mejorar su vida, Xk les tocó vivir en un país gobernado por una tiranía, pero nadie tampoco obliga a nadie de la salud a cumplir misión y todos saben k no van para USA ni Francia, ni a ningún país con todas las condiciones, entre comillas, porque ni USA demostró k estaba preparado, todos van a países insalubres y pobres y así van mil veces a la Provincia de salud a ver si le aceptaron la solicitud k ellos mismos llenaron; y hay k ver k en Cuba todo el mundo tiene necesidades y quiere vivir como las personas, así k creo k si llegaron a otro país en una misión están expuesto a lo que venga y por tal de protestar dicen hasta lo mal hecho k hacen , el nivel de conocimiento no los debe parecer a cualquiera k no haya estudiado. Y contagiarse, se contagia cualquiera aquí en Usa han muerto muchos médicos y enfermeras contagiados y otros k no han muerto y si se roban el jabón y se callan es Xk son capaces ellos de robarselo tambien, a mi al cabo de dos meses me dieron un jabón envuelto en un papel como quiera , los demás los compré yo , Xk es mi salud la k está en juego mis máscaras las hice yo.
    Hablo con conocimiento de causa Xk trabaje 33 años en la salud en Cuba y conozco el monstruo Xk viví en las entrañas.

  2. NARLON CESAR BRINGUEZ HERNANDEZ

    Yo quiero pensar q eso es incierto porque decir q los trabajadores d la salud estan contagiandose x imcumplir medidas d seguridad cuando el mundo entero esta asi

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