De los golpes de efecto en la Sociedad del Disparate

Por Armando Añel


 

En la Sociedad del Disparate casi todo es posible porque la democratización de la exhibición ha vuelto creíble, y sobre todo aceptable, prácticamente cualquier cosa: el diluvio de despropósitos, Fake News y payasadas es tal que apenas permite distinguir entre lo real y lo ficticio y ha llegado a las más altas esferas. Ya ni siquiera se averigua o se investiga. Casi nadie se toma el trabajo de seguir “el hilo de la trama”.

En esta cuerda, cada vez más se extiende la creencia de que lo ofensivo en Internet es menos ofensivo, o no lo es en absoluto, al punto que muchos internautas blanco de ataques personales no le dan mayor importancia (me cuento entre ellos). Y sin embargo, cabe la pregunta: ¿No será que poco a poco, sin apenas darnos cuenta, esta creencia de que lo ofensivo en Internet carece de importancia se ha trasladado a las calles, a las oficinas, a los parlamentos, al entorno físico más allá del virtual? ¿No será que la ofensa y la crispación, como el agua contaminada en la olla hirviendo, han sido “destiladas” por la costumbre cibernética y están normalizándose socialmente?

Por otro lado, la Sociedad del Disparate ha potenciado las psicopatías, y con ellas los populismos. Y tanto esta sociedad como sus líderes, los populistas psicópatas, dependen de los golpes de efecto. Se gobierna, y se intercambia en las redes sociales, a partir de golpes de efecto. De ahí el caos reinante en casi todas partes, especie de fin del mundo tecnoesquizofrénico.

Y aunque el problema no son las armas, sino su uso, ciertamente el caos y la psicopatías de la Sociedad del Disparate agudizan la demanda bélica y sus respectivos golpes de afecto. Porque el problema mayor es la necesidad enfermiza de llamar la atención, algo que potencia el hecho de que en Estados Unidos, el país probablemente de más alta densidad informática y tecnológica del mundo, y también con la cultura del espectáculo más desarrollada, cualquiera puede, y quiere, ser noticia.

¿La solución? Sobre todo pasa por la implementación de planes de estudio que desde la niñez refuercen la autoestima individual, la comprensión de que usted no necesita pegar golpes de afecto, o llamar la atención, o compartir Fake News, para realizarse. Lamentablemente, se trata de una solución a largo plazo.


 

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