Roberto no faltará al cumpleaños de su amada Rosa

 

Hace un año publiqué en mi cuenta de Facebook un post por el cumpleaños de Ana Rosa Castro Beltrán, la dignísima esposa de Roberto de Jesús Quiñones Haces. Unas horas antes había tenido el privilegio de hablar con Roberto por teléfono. Era la primera vez que lo escuchaba y la impresión fue grata. Había calma y seguridad en aquella voz, y diría que hasta alegría a pesar de los pesares que estaban por venir.

Las palabras de Roberto no las olvido. Me dijo que estaba “festejando el onomástico de su amada con gozo y agradecimiento, con la paz que da la tranquilidad de una conciencia limpia. Mañana será otro día”.

Ese mañana al que se refería estaba citado para ir a la prisión; su disposición entonces era que no iría a ningún lado, que tendrían que ir a buscarlo a su casa porque él no tenía que salir como mansa paloma a cumplir una sanción penal no merecida.

Roberto de Jesús no había hecho nada inapropiado. Además de todas sus cualidades morales que son muchas, es un escritor, periodista, abogado y un creyente católico que actuó en consecuencia con su fe y con su profesión periodística el día que se llegó hasta el Tribunal Popular de Guantánamo para asistir al juicio que se le realizó al matrimonio de pastores evangélicos Ramón Rigal y Adya Expósito.

El matrimonio también tuvo que cumplir meses de encarcelamiento sólo por desafiar al régimen castrista antes de ser liberados recientemente. Para el régimen cubano, Quiñones también desafió al Sistema al intentar participar del juicio de los pastores.

A pesar de que se trataba de un evento público, el régimen no quiso correr el riesgo de tener en la sala a Quiñonez, el periodista independiente, que, además haber sido un profesional de las leyes, conoce las trampas del sistema legal cubano y de la manipulación que ejerce sobre él la Seguridad del Estado de Cuba.  Ese día Quiñones fue golpeado por agentes de ese cuerpo represor siniestro, fue reprimido y detenido por más de cinco días.

Producto de la golpiza, con lesiones en varias partes de su cuerpo, Roberto no solo fue víctima de una detención arbitraria, sino que, como en muchos otros casos y según la narrativa del régimen, terminó pasando de víctima a victimario.

Finalmente lo llevaron a juicio y condenaron a un año de trabajo forzado con internamiento. El día 11 de septiembre se cumplirá un año del inicio de esta arbitraria medida.

El caso de Roberto de Jesús Quiñones Haces adquirió relevancia internacional después que recibiera el Premio Anual que otorga el Instituto Patmos a figuras relevantes por el ejercicio de su fe y civismo dentro de la Isla, hasta ser incluido en la séptima lista mensual que elabora la Coalición One Free Press.

En este documento aparece el periodista cubano entre los 10 casos más importantes de injusticias graves cometidas contra profesionales de la prensa en el mundo. De hecho, su nombre se lee junto al del columnista saudí del Washington Post Jamal Khashoggi, asesinado en el consulado de Arabia Saudí en Turquía, el 2 de octubre de 2018.

Este cumpleaños de Ana Rosa tiene colores diferentes al del año pasado, porque Roberto de Jesús por ha sido liberado de su injusta condena. Hace unos días conversé con ella, una mujer hermosa que, al igual que su esposo transmite mucha paz cuando habla. Ana Rosa tenía esperanzas de que Roberto saldría antes del 11 de septiembre, aunque bien claro nos dijo que del régimen esperaba lo que fuera.

Tomemos la liberación de Roberto en este preciso día como un regalo de Dios para Ana Rosa en su cumpleaños; Roberto no faltará a la cita con su amada y estoy segura de que festejará con amor su onomástico, con la alegría de las conciencias limpias.

Espero que muy pronto, antes del próximo cumpleaños, el regalo para Ana Rosa, para Roberto y para todos los cubanos sea la libertad de Cuba.

 

Jesús Quiñones Haces tras su liberación.

 

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