Cuba: entre el coronavirus, el dengue, la sarna… y las mentiras del régimen

La situación del coronavirus en Cuba se sale de control, mientras el régimen de la isla, claramente, sigue tomándonos el pelo con las estadísticas. Basta con revisar los últimos episodios referentes al tema para saber que algo huele mal en el relato sanitario del castrismo.

El Ministerio de Salud Pública confirmó este lunes 42 nuevos casos de COVID-19 para un total de pacientes confirmados, dice, de 4726.

Según las cifras oficiales se mantienen ingresadas 1729 personas, de ellas 576 son casos confirmados y 1086 “sospechosos”.


Sancti Spíritus elevó a más de 80 la cifra de personas positivas al Covid-19, luego de los reportes de este fin de semana.

El director provincial de Salud Pública, doctor Manuel Rivero Abella, dijo que los casos de Trinidad y de la cabecera provincial son dos personas que se hospedaron en el hotel Village Costasur, donde se abrió un evento de transmisión la semana anterior, publica el periódico oficial Escambray.

En tanto, el Boulevard de Cienfuegos fue cerrado, también el fin de semana, luego de que se confirmaron dos casos de transmisión autóctona en el territorio.

En Matanzas el régimen sigue aplicando medidas restrictivas para intentar combatir la enfermedad, lo que afecta a los negocios que recién empezaban a abrir.

El Consejo de Defensa Provincial ordenó que los paladares ofrezcan sus servicios solo hasta las 7:00 PM, además de que deberán funcionar solo al 50% de su capacidad.

En Artemisa, un círculo infantil de la comunidad Las Terrazas, en el municipio de Candelaria, fue cerrado luego de que las autoridades detectaron a dos niños con COVID-19.

En Canal Caribe, medio de propaganda local del castrismo, indicó que 20 niños de ese círculo infantil fueron aislados junto con sus familias en un centro local.

Pero la lista no juega con el billete. Algo anda mal con los números, el segundo pico de contagio, que supera al primero, así como con los datos de pacientes enfermos, dados de alta y fallecidos.

Radio Viva 24 conversó al respecto con el bioquímico cubano Oscar Casanella:


Image

Oscar Casanella, bioquímico cubano


Autoridades de Santiago de Cuba han advertido del incremento de casos de dengue y otras enfermedades en la ciudad, donde decenas de personas han resultado infectadas en la última semana.

El periódico Sierra Maestra, medio de ideologización local del régimen, asegura que los resultados positivos al dengue superan la media. Sólo en el área de salud Ernesto Guevara se señalan ya seis manzanas con transmisión de la enfermedad.

Según indicó la dirección de Salud Pública, en el consejo popular de Boniato registra la más alta tasa de contagios del arbovirus y se espera que esta semana la cifra aumente pues ya se ha hospitalizado a varios sospechosos.

¿Arbovirus?

En Cuba el más padecido de los arbovirus es el dengue, pero llama la atención que el sistema sanitario de la isla, en sucesivos reportes de prensa, generalice las enfermedades que causan esta familia de virus y no se refiera directamente a la que ya conocemos, o sea, al dengue.

La información es confusa. Algunas variantes de los arbovirus producen, por ejemplo, la infección del virus del Nilo occidental, la fiebre de la garrapata de Colorado, el virus del Zika, la fiebre del Valle del Rift o el virus de la fiebre hemorrágica de Crimea-Congo. Todas estas enfermedades provocan un cuadro clínico muy similar al dengue hemorrágico, con fiebre elevada que pueden estar asociada con síntomas hemorrágicos y erupción en la piel.

Lo anterior confunde todavía más a la gente. En un país donde las autoridades sanitarias no garantizan siquiera el suministro de jabón para el baño, resultaría increíble que hubiera tests de laboratorios para detectar todas las variantes de un virus tan dinámico.

La procedencia de semejante abanico de virus es otro misterio. Se sospecha que la falta de controles sanitarios en el turismo internacional y en las llamadas “misiones médicas” es la causa del ingreso a Cuba de tantas enfermedades foráneas.


Brigada médica Henry Reeve


¿Nuestra sarna es “noruega”?

La epidemia de escabiosis que padece la isla se ha convertido en un problema serio, similar al que se vivió en los años 90, durante el período especial, por la falsa de jabón y productos de aseo doméstico.

El diagnóstico del tipo de sarna que padecen ahora los cubanos, el de “sarna noruega”, tiene un nombre menos europeo y sustancialmente menos refinado.

Se le conoce más como “sarna costrosa”. Se trata de una variante rara de la sarna común, caracterizada por una infestación masiva de un ácaro, cuyo nombre Sarcoptes scabiei var. hominis. A consecuencia de ello se producen placas de costras semejantes a las verrugas en todo el cuerpo, pero con mayor presencia en las palmas de las manos y las plantas de los pies.

Pero la sarna “noruega” ha sido descrita principalmente en ancianos, en personas inmunosuprimidas (especialmente en SIDA) y en deficientes mentales. Cuba ya ha reportado y estudiado este tipo de sarna, pero el hecho de que se asocie a personas inmunodeprimidas, o sea, con las defensas bajas, hace que todos nos cuestionemos si nuestra sarna es tan noruega como dicen o sí la población cubana vive inmunodeprimida, a causas del estrés y de una nutrición deficiente.


Sarna humana

¿Dengue? ¿arbovirus? ¿sarna? ¿zika? ¿fiebre del Congo? ¿covid 19? ¿Todas las anteriores?

Quizás nunca lo sepamos. Lo cierto es que tampoco se habla con frecuencia de la falta total o parcial de agua apta para el consumo humano y sin agua no se puede preservar la higiene. En Santiago de Cuba su ausencia obliga a los pobladores a almacenarla en sus patios, sin protección que evite la reproducción de los mosquitos. Es natural, pues, que nadie pueda detener el dengue allá.

Anegada por la basura y sin artículos de aseo domésticos o personal, la isla es un potente reservorio de gérmenes patógenos que ya estalló. Nadie sabe cuáles serán las consecuencias.

Related posts

A %d blogueros les gusta esto: