Represión, detenciones arbitrarias y acoso policial: así fue este 10 de Octubre en Cuba


El 10 de octubre es una fecha significativa para los cubanos, hace 152 años, en 1868, se escuchó lo que se conoce como: El Grito de Yara, que fue el llamado de Carlos Manuel de Céspedes, -considerado el Padre de la Patria-, a la Guerra de los 10 Años. Estos acontecimientos ocurrieron en la Finca La Demajagua, en Manzanillo, al oriente de Cuba. La fecha recuerda a los cubanos el espíritu rebelde de aquellos que decidieron enfrentarse al poder de la Metrópolis Española.

El sistema impuesto por Fidel Castro en 1959 ha dedicado recursos y tiempo para manipular todos los acontecimientos históricos anteriores a su llegada al poder, tal fue así que Fidel proyectó el ataque a un cuartel militar en 1953 usando el pensamiento martiano como escudo al denominar al más universal de todos los cubanos como el autor intelectual de la acción armada, esta lectura de la Historia ha sido transmitida a las generaciones de cubanos nacidos en la Isla después del triunfo de los ‘revolucionarios’.



 

El sistema castrocomunista ha secuestrado todos los festejos patrios, las fechas significativas, la memoria histórica de la Isla, a sus héroes y mártires, a los símbolos que representan al pueblo de Cuba. Se ha robado la libertad, esa por la que Carlos Manuel de Céspedes inició la guerra en 1868 y que ahora los representantes del castrismo enarbolan como los antecedentes de su sistema nefasto que subyuga y reprime a todo aquel que decide expresarse fuera de lo impuesto por el dedo autoritario.

Por ese autoritarismo que caracteriza al castrocomunismo es que el 10 de octubre lejos de ser una fecha feliz, de festejos y júbilo, es día de opresión, persecución, cárcel y tortura para muchos ciudadanos cubanos. Aterrados porque la libertad triunfe, o porque este grupo de ‘rebeldes’ opuestos al sistema llegue a convocar con éxito al resto que aún permanece adormecido, es que las fuerzas represoras se movilizan, invirtiendo recursos que le niegan al pueblo para mantener controlados a los que no comulgan.

Este recién pasado 10 de octubre no fue diferente a otros anteriores. Las redes sociales se cargaron de denuncias, las casas de los opositores fueron rodeadas desde días antes por los testaferros de la Seguridad del estado, muchos fueron arbitrariamente detenidos por horas, llevados a sitios desconocidos, sus celulares confiscados para ser husmeados y quién sabe si intervenidos.

Así fue el caso de la periodista Camila Acosta, al decidir salir a la calle y no quedarse en su casa como la policía política quiso imponerle, fue detenida.

El escritor y activista cubano Angel Santiesteban lo plasmó de esta manera en Facebook: “Camila Acosta está sin teléfono desde este 10 de octubre. La Seguridad del Estado, en demostración de su impotencia e impunidad, luego de secuestrarla en la vía pública, le devolvió su teléfono destrozado. Y luego el régimen pretende aspirar a un escaño en el Consejo de Derechos Humanos de la ONU.”



Por su parte el Centro de Denuncias de la Fundación para la Democracia Panamericana reportaba este 11 de octubre que más de 41 activistas de Cuba Decide y de la UNPACU habían sufrido la represión de la dictadura cubana, resaltando que entre el 9 y el 10 de octubre fueron detenidos unos 20 activistas.

El científico y opositor Oscar Casanella, fue uno de los que sufrió el acoso policial, en su narración sobre lo acontecido dice que desde días antes del 10 de octubre ya era notable el incremento de la represión y de los arrestos de activistas, opositores y artistas independientes.

El 9 de octubre, según Casanella, la curadora de arte Anamely Ramos González fue detenida. En un video compartido en la página de Facebook del Observatorio Cubano de Derechos Humanos, se ve el momento del arresto y a un grupo de personas en un acto de repudio frente al domicilio de la joven. Además de Anamely fue víctima del repudio y de secuestro policial la escritora Katherine Bisquet,  cuando intentaba visitar el domicilio de la curadora.



Oscar Casanella dice además que el día 10 de octubre el grupo de artistas independientes de San Isidro había organizado un concierto para conmemorar la fecha y como modo de protesta contra el abuso policial sufrido en esos días: “como muchos otros activistas yo fui, salí a las 4:20 de la tarde hacia San Isidro, donde vive Luis Manuel Otero y radica el Movimiento de Artistas Independientes. Yo fui en bicicleta y sin móvil. Cuando llego, en la esquina de la casa de Otero, en las calles San Isidro y Damas, había una especie de fiesta, la calle estaba llena de personas, sobre todo mujeres, con música alta. Yo me bajé de la bicicleta y atravesé la fiesta con la bicicleta en mano y llegué, toqué en la puerta de Luis Manuel, me di cuenta que no había nadie. No me dio tiempo ni a irme porque ya tenía como 3 ó 4 agentes de la seguridad del estado arriba de mí, me detuvieron, me quitaron la bicicleta y a empujones y con insultos me llevaron hacia la Avenida del Puerto.”

Casanella continúa su relato diciendo que fue esposado, una patrulla lo condujo a la Unidad de policías ubicada en Cuba y Chacón en La Habana Vieja. En esta estación coincidió con otros activistas como Amaury Pacheco y con Iris Ruíz. De ahí fue llevado a la Unidad de Infanta y Manglar donde fue sometido a interrogatorio por un agente que se hizo llamar Roger.

En una Declaración publicada por el Grupo de artistas independientes San Isidro contra la violencia policial en Cuba se elevó la denuncia de que: “son los agentes de la policía política, quienes crean desórdenes públicos con el constante acoso, detenciones arbitrarias e ilegales y la represión a los activistas pacíficos.” En el comunicado exigieron también “la liberación del rapero cubano Maykel ‘Osorbo’ Castillo, Silverio Portal Contreras y la de todos los prisioneros políticos y de conciencia que están en las cárceles cubanas.”

Otra de las que reportó haber sido secuestrada por agentes de la policía política a la salida de su casa en el municipio Alquízar, fue la activista por los Derechos Humanos y colaboradora de Radio Viva 24, Diasniurka Salcedo Verdecia.

El científico Oscar Casanella dice que espera que algún día los cubanos puedan expresarse libremente. Cuando ese momento llegue entonces el 10 de octubre será un día de celebración donde ningún cubano será reprimido por su forma de pensar.

 

 

Foto portada: Cubanet.org/internet.

 

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