Cuba: hogar de ancianos evangélicos acogerá también a abuelos no creyentes 

Por: Yoandry Jiménez


 

La residencia de la tercera edad Apóstol Daddy Yong, en el municipio matancero de Colón, reabrió sus puertas a los ancianos inscritos en la modalidad de diurnos el jueves primero de noviembre, tras cierre por el paso del Covid 19.

“Están creadas todas las condiciones, hemos tomado un grupo de medidas organizativas y tanto el personal como nuestras instalaciones están listas para retomar este servicio tan importante para un grupo de ancianos y familiares de la comunidad”, destacó Isaí Simpson, pastor de la Iglesia local y director del hogar.

Fundada por un grupo de misioneros en 1956, la residencia es centro de referencia dentro de las instituciones de su tipo en el país, y cuenta incluso con el reconocimiento de autoridades gubernamentales en la isla.

Durante las fases anteriores del enfrentamiento al coronavirus no se diagnosticaron casos positivos asociados al centro, aunque mantuvo el cuidado de 60 adultos mayores internos y 16 en la modalidad diurna. Los abuelos recibieron también la atención de los especialistas en sus hogares además de alimentos mediante un servicio de cantinas.

El funcionamiento de la institución es posible gracias a la gestión de la iglesia Soldados de la Cruz de Cristo, responsable de las instalaciones, su mantenimiento y la participación del gobierno local, que actualmente destina un presupuesto que cubre el 80 por ciento de las necesidades del hogar.

Acciones conjuntas de la dirección de la residencia y las autoridades de salud en el municipio garantizan las condiciones para que “los ancianos puedan regresar a casa” sanos, refirió la licenciada Irsia Herrera, jefa de enfermería.

Al igual que los internos, el grupo incluido dentro de la modalidad diurna, participa en actividades recreativas, recibe atención médica y alimentación dentro de las instalaciones.

A decir de los especialistas involucrados en el centro, sumarse a este tipo de iniciativas afecta positivamente la calidad de vida de los adultos mayores y representa una ayuda para las familias de los beneficiarios.

Cuba, uno de los países más envejecidos del hemisferio, cuenta con un 20 por ciento de sus habitantes con 60 o más años de edad, de acuerdo con la Encuesta Nacional de Envejecimiento de la Población (ENEP) de 2017.

La ENEP incluyó en su muestra la población de 50 años y más, teniendo en cuenta “el hecho de que este grupo poblacional está compuesto actualmente por más de un millón de personas, las que se irán incorporando a la población de 60 años y más en los próximos diez años”.

Pocos sectores de la sociedad civil cubana son tan dinámicos y poseen una mayor vocación de servicio como las Iglesias.

Las evangélicas, que reúnen entre un 5 y un 10 por ciento de la población de la isla, asisten de manera especial a las poblaciones más vulnerables durante décadas, aún bajo la bota del comunismo.

La nueva fase endémica del Coronavirus originado en Wuhan, China, ha encontrado a cientos de creyentes organizándose para asistir a presos, ancianos, familias de bajos recursos, etc.

Esta nota es apenas un muestrario de cómo en esta nueva etapa, el tender la mano al prójimo no deja de ser una labor prioritaria para la iglesia evangélica, con sus propios recursos y sus propias iniciativas.

 

 

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