Colapsa Manzanillo por brote dengue


Los médicos de Manzanillo, Cuba,  tienen indicado enviar a los enfermos y a los sospechosos a sus casas, sin tratamiento, ya que no hay medicinas.

Se cree que en muchos de los casos podría tratarse de dengue hemorrágico.  Sin tratamiento la enfermedad causa la muerte hasta en el 50 por ciento de los casos.


El municipio de Manzanillo de la provincia de Granma, Cuba, se colapsó este fin de semana por un brote de dengue. El acceso desde y hacia la localidad está prohibido.

Según fuentes bajo anonimato de la dirección de municipal de salud, se calcula que en la hay entre 7.000 y 8.000 casos confirmados o sospechosos de dengue. Inicialmente los enfermos fueron recluidos en el Instituto Pedagógico Blas Roca Calderío, pero la instalación no pudo cumplir con la demanda de camas.

El Blas Roca, cuya construcción data de la década del 70 del pasado siglo, se encuentra en pésimas condiciones estructurales. Sus aulas, albergues y zonas comunes no recibieron mantenimiento desde los años 90.

La mayoría de los enfermos aislados allí se quejan de la precariedad de la edificación, en la que escasean el agua potable y útiles de aseo, mientras la alimentación es de mala calidad. Muchos de ellos deben dormir en albergues con ventanas rotas, por las que entran los mosquitos que transmiten la enfermedad.

A partir del pasado fin de semana, los médicos de Manzanillo tienen indicado enviar a los enfermos y a los sospechosos a sus casas, a la buena de Dios. No pueden prescribir medicamentos, porque en el territorio no los hay.

La forma hemorrágica del dengue es más grave y se asocia con pérdida del apetito, vómitos, fiebre alta, dolor de cabeza y dolor abdominal. Pueden ocurrir shock e insuficiencia circulatoria.

Hacemos notar que el dengue hemorrágico sin tratamiento causa la muerte hasta en el 50 por ciento de los casos.


Incendio en el manglar de Manzanillo.

Fuego en el manglar

Los vecinos se quejan de que las autoridades no fumigan contra los mosquitos y las autoridades alegan que el petróleo que se podría utilizar para esto está destinado a la reserva de guerra.

En un extraño giro de los hechos, el manglar sobre el que se enclava Manzanillo está ardiendo.

El fuego, que comenzó hace unos dos meses, expulsa de su habitad natural a los mosquitos y jejenes. A la caída del sol Manzanillo se convierte en una zona bombardeada por insectos, que no solo molestan, sino que también transmiten el dengue hemorrágico y otras enfermedades.

Testigos consultados por Radio Viva 24 sospechan que el incendio fue provocado por las autoridades para eliminar el incremento de mosquitos, pero dicen que el remedio ha sido peor que la enfermedad.

Otros culpan del fuego a los molinos de arroz que colindan con los manglares. Estas procesadoras lanzan la paja y los residuos directamente sobre el frágil ecosistema. Decenas de especies autóctonas, desde crustáceos hasta la famosa liseta han desaparecido de los manglares.



Mosquitos, dengue, zika y chikunguña: la historia que el régimen de Cuba no cuenta

Los pobladores de Manzanillo no solo se exponen al ya endémico dengue. Los mosquitos transmiten otras enfermedades menos relatadas por el oficialismo cubano, como el zika y la chikunguña.

En 2013 un virus llegado desde África a las islas del Caribe hizo sonar las alarmas en Cuba. Se trataba de la fiebre de Chikunguña o artritis epidémica Chikunguña.

Al igual que el dengue, el Chikunguña se transmite por la picadura de la hembra del Aedes aegypti. Los primeros síntomas se aprecian entre el cuarto y el octavo día de la infección.

Durante el año 2013, solo en la provincia de Matanzas se reportaron 1. 656 focos de Chikunguña.  Municipios con poblaciones notables, como Cárdenas, Matanzas, Jagüey Grande, Colón y Jovellanos, fueron los más afectados.

En 2017, un brote hasta hace poco desconocido del virus del Zika se diseminó en Cuba, un año después de que se declaró el fin de la emergencia de salud global, según informó The New York Times.

Paradójicamente, la Organización Panamericana de la Salud (OPS) no tenía registro de ninguna infección de zika en Cuba en 2017, mucho menos de un brote.

Después de que The New York Times hiciera algunas preguntas sobre un estudio publicado en la revista Cell, los funcionarios internacionales reconocieron que no habían contado 1.384 casos de Cuba de ese año.

Cuba tuvo una cifra récord de turismo en 2017, con lo que existe la posibilidad de que muchos visitantes hayan estado expuestos sin saberlo. Ese año, unos 4,7 millones de visitantes llegaron a la isla, un incremento del 16 por ciento respecto a 2016. Más de un millón de ellos eran canadienses.

A fines de mayo de 1981 se produjo en forma explosiva una epidemia de dengue hemorrágico en la isla que se concentró en un lapso de poco más de cuatro meses. Durante ese tiempo se reportaron 344.203 casos.

Hasta la fecha la enfermedad no ha podido ser controlada.

Se teme que los médicos de la isla no sean capaces de discernir entre pacientes enfermos de dengue y de COVID 19, ya que muchos de los síntomas de ambas enfermedades son idénticos.

 


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Polución provocada por el incendio en el manglar de Manzanillo.

 

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Francisco Alemán de Las Casas

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