Una cubana transexual denuncia maltratos y una multa de la Policía por vestir de mujer en una cola

“Yo quiero que usted me explique a mí que artículo estoy violando porque hasta donde sé no estoy haciendo nada ilegal, simplemente estoy haciendo mi cola como todo el mundo que tiene la necesidad de comprar, y que me diga por qué dice que es desacato, porque desacato es que yo lo agreda a usted o le falte el respeto cosa que no estoy haciendo”, respondió la afectada a los policías, según relató.

“Que yo sepa me puedo vestir como quiera porque soy una trans y no hay ninguna ley que diga lo contrario, porque si fuera por eso tienen que coger presos a todos los trans si vestirse de mujer o ser trans fuera desacato o violación de algún artículo. El problema de ustedes es que son todos unos homofóbicos y se creen superiores porque tienen ese uniforme”, explicó a los agentes, añadió, publica América TV.

Merlìa Somers dijo que los policías la mandaron a callar y que ella se negó porque estaban violando sus derechos. Por ese motivo, la Policía le puso las esposas, la montó en una patrulla y la llevó a la estación de la PNR, donde le pusieron una multa de 1.000 pesos.

Según Somers, la multa fue por “el nuevo artículo que hay que es eso del nasobuco mal puesto para justificar lo que hicieron… Cuando yo uso dos nasobucos porque tengo problemas en el corazón y problemas de respiración y mi cuerpo no aguantaría la pandemia, por lo cual uso dos y correctamente puestos. Les dije que yo eso no lo iba a pagar y que me iba a quejar y me dijeron que yo podía ir a donde quiera. Que tenía un mes para pagarla, si no la multa se duplica, y que si al tercer mes no la pagaba iba a juicio por peligrosidad”.

El caso fue denunciado por el activista LGBTI+ Alberto Roque Guerra, que pertenece a la oficialista Centro Nacional de Educación Sexual (CENESEX). “Se requiere respuesta inmediata, además de la queja que la persona afectada hará por las vías formales”, dijo.

La activista transexual Kiriam Gutiérrez Pérez criticó también la transfobia de la Policía contra Merlìa Somers. “Caca desde el principio. Desde el policía verde hasta el que le puso la multa y hasta todo el mundo. Violación de derechos humanos, violación de la Constitución, violación desde el principio hasta el final”, dijo en un video en Facebook.

“Parece que el caso subió a donde tenía que subir y se acercó una patrulla a casa de Merlìa para llevarle una citación para que hoy (este lunes) se presentara en la estación de Policía para resolver ‘el mal entendido’. Ella se presentó vestida de mujer y los oficiales la atendieron bien, preocupados cómo habían sucedido las cosas. Por supuesto que le hicieron las preguntas 94 veces tratando de cogerla pa’lante y pa’trás, a ver si era mentira lo que estaba diciendo. Ella se mantuvo firme en su palabra, contó la verdad de lo que había sucedido”, detalló Gutiérrez.

“Quedó en que se iba a investigar lo sucedido, le pidieron el nombre del policía que le puso la multa, el otro ‘guarapito’ (policía vestido de verde). Le dijeron que la multa se la iban a quitar, pero que tenía que hacer una reclamación. Ella dijo que ya las cartas estaban hechas, incluso una para Mariela Castro Espín, directora del CENESEX, para la Fiscalía General de la República, para la Asamblea Nacional del Poder Popular y para el presidente Miguel Díaz-Canel Bermúdez”, agregó.

Merlìa Somers dijo que explicó a los policías que ella, como ciudadana cubana, conocía sus derechos, que su pareja es abogado y que varias personas la asesoraron para proceder con la denuncia, entre ellos Roque y Gutiérrez.

“El caso es que la multa se le tiene que retirar porque es imposible aceptar eso, es una violación total de los derechos humanos de una mujer trans. Esto es un ejemplo más de que cuando ocurren estas cosas no podemos quedarnos callados, hay que denunciar las injusticias. Aunque falta mucho, hay leyes que nos amparan. En Cuba urge una ley de identidad de género. Es lamentable que la comunidad LGTBI+ se pronuncie solo por el matrimonio igualitario”, afirmó Kiriam Gutiérrez Pérez.

“La comunidad trans en Cuba está pasando por una tremenda crisis existencial. La comunidad trans está emigrando en masa fuera de este país. Todas las semanas se van cinco, diez y 15 mujeres a Rusia a exponerse a cruzar fronteras. Están emigrando porque el 90% de las mujeres trans en Cuba practican sexo transaccional. Se están muriendo de hambre en Cuba. Se han muerto en Rusia por la falta de atención médica. A quien no le guste que lo arregle”, apuntó Gutiérrez.

Fuente: diariodecuba.com

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