DeSantis visita frontera, donde gastan recursos de la Florida en medidas contra la inmigración

Cuatro años después de escapar del “terror” en Cuba, atravesar 13 fronteras, una peligrosa selva y finalmente, el Río Grande, Gelacio Vera González y su esposa, Yenedi Monterrey Mena tocaron suelo americano por primera vez en la ciudad fronteriza de Del Río, Texas.

Cayeron de rodillas, miraron al cielo y agradecieron a Dios mientras lloraban. Por fin, en una calurosa tarde de sábado, habían llegado a un lugar donde podían decir lo que piensan.

“Este es el único país donde tenemos oportunidad, porque allá no se puede hablar nada”, dijo Vera González. “Estamos felices, pero pensando en la familia que está allá sufriendo lo mismo”.

“Hay terror en Cuba porque no podemos hablar”, dijo Monterrey Mena, quien espera llegar a Tennessee, donde ella y su esposo tienen familia, publica El Nuevo Herald.

Junior Sotomayor, amigo que cruzó el Río Bravo con ellos con los brazos entrelazados, dijo que quiere dirigirse a Miami, donde tiene familia.

A los pocos segundos de tocar suelo estadounidense, los tres cubanos fueron aprehendidos por un grupo de agentes de la ley de Texas, que comenzaron el proceso de su entrega a la Patrulla Fronteriza y de Aduanas de Estados Unidos. Aún se desconoce si serán deportados.

Apenas cuatro horas antes, el gobernador de Florida, Ron DeSantis, la procuradora estatal Ashley Moody y el presidente del Senado Wilton Simpson, republicano por Trilby, habían visitado ese mismo lugar mientras se les informaba sobre lo que unos 50 agentes de la ley de Florida habían estado haciendo durante 23 días para ayudar a las autoridades de Texas a controlar la frontera entre México y Estados Unidos.

Después de esa visita, DeSantis y un séquito de funcionarios estatales sostuvieron una conferencia de prensa con el gobernador de Texas, Greg Abbott, colega republicano, para hablar sobre los esfuerzos de los estados para hacer cumplir la ley en la frontera sur de Estados Unidos.

El evento fue emblemático de la política fronteriza que se ha vuelto más común desde que el presidente Joe Biden, demócrata, asumió el cargo. Los republicanos, incluso los que no están en los estados fronterizos, como DeSantis, han usado el tema para alentar a su base política.

Por ejemplo, el comité político de DeSantis, que se está colocando en posición para la reelección en 2022 y se cree que está pensando en una candidatura a la Casa Blanca, no dudó en usar la misión en Texas como argumento de recaudación de fondos poco después de terminar la conferencia de prensa.

“Si Joe Biden y Kamala Harris eligen complacer a la base que defiende las fronteras abiertas en lugar de dar seguridad a nuestro país, entonces depende del resto de nosotros hacer lo que sea necesario para combatir esta crisis. Es por eso que cuando los gobernadores de Texas y Arizona pidieron ayuda, fui el primer gobernador en enviar recursos”, dijo el comité político Amigos de Ron DeSantis de DeSantis en un correo electrónico de recaudación de fondos a sus partidarios.

Aduanas y Protección Fronteriza dice que los encuentros en la frontera terrestre con México en el año fiscal 2021, que incluye el final del mandato de Trump y el mandato de Biden hasta ahora, han aumentado en comparación con los últimos años.

Durante su visita a Texas, DeSantis dijo que los agentes de la ley de Florida han ayudado con la detención de más de 2,800 inmigrantes indocumentados, como los tres amigos cubanos que cruzaron ilegalmente el sábado por la tarde.

“De las personas que nuestra policía ha detenido en la frontera, más de 70% dijo que quería ir a la Florida”, dijo DeSantis en la conferencia de prensa con Abbott en un hangar del aeropuerto en Del Rio, Texas, una ciudad fronteriza a más de mil millas de la capital de Florida, Tallahassee.

Si los inmigrantes indocumentados finalmente llegan a la Florida, DeSantis dijo que será un “estrés sobre los recursos públicos, las escuelas, los servicios médicos, todas estas cosas” e “impactará enormemente a las comunidades en todo el estado, creo que en todo el país”.

DeSantis, quien en 2019 promulgó una prohibición de las llamadas ciudades santuario, de las cuales no había ninguna en Florida, y que en 2020 promulgó un requisito para que algunos empleadores usen el sistema E-Verify para verificar el estatus de trabajadores indocumentados, no mencionó esas políticas durante la conferencia de prensa.

Pero Simpson, quien se cree tiene el ojo puesto en el cargo de comisionado de Agricultura, declaró el sábado al Herald/Times que esas políticas “aparentemente no” son un elemento disuasorio después de ver cuántos indocumentados en Texas todavía tratan de llegar a la Florida.

“Creo que es algo que tenemos que ver como estado y qué tipo de recursos tenemos para abordar esta crisis”, dijo Simpson, pero agregó que no sabía si se propondrían políticas de inmigración más estrictas en el período de sesiones de la Legislatura estatal de 2022, que comienza en enero.

Cuando se le preguntó si el gobernador quiere hacer más en términos de política estatal, dijo que DeSantis está “recopilando información”.

Durante la conferencia de prensa del sábado, DeSantis dijo que la actividad de los agentes floridanos en la frontera durante tres semanas ha reforzado su decisión de enviar recursos estatales a Texas.

Además de detener a indocumentados, los agentes estatales —que han estado patrullando el área en hidrodeslizadores, a pie y por aire— también han interceptado algunas drogas, como anfetamina, pero no en “grandes cantidades”, dijo Rick Swearinger, jefe de la Policía Estatal de la Florida, en una entrevista el sábado.

Se espera que la misión dure hasta principios de agosto, sin ninguna promesa de que Texas reembolse a los contribuyentes de Florida por esos servicios.

Por lo general, el estado que solicita asistencia reembolsa a otros estados los costos, dijo Christina Pushaw, portavoz de DeSantis. En este caso, Texas pidió a la Florida que envíe “todos los recursos policiales disponibles la frontera en defensa de nuestra soberanía e integridad territorial”.

DeSantis cumplió y envió tanto personal como equipo.

Un portavoz del Departamento de Seguridad Pública de Texas dijo al Herald/Times que los estados están enviando personal “a su propio costo” y que no habrá reembolso. Cuando se le preguntó el sábado, Abbott no se comprometió a reembolsar a la Florida los gastos relacionados con la misión.

Aunque un reembolso parece poco probables, DeSantis y los funcionarios estatales dicen que la misión es un buen uso de los fondos estatales.

“La conclusión es que Texas nos ha ayudado en el pasado. Pidieron ayuda a la Florida, y el gobernador dijo que ayudaríamos”, dijo Swearingen. “Así que vamos a encontrar los recursos y solucionar esas cosas. Ahora tenemos que determinar cómo vamos a pagar esto. Pero no se puede venir a Texas y no darse cuenta de lo que está ocurriendo aquí”.

DeSantis agregó que la misión está dentro de los medios del Estado.

“Obviamente, estamos haciendo esto dentro de un presupuesto existente. Nos estamos asegurándonos de que se cumplan todas nuestras prioridades. Tenemos muchas cosas que están sucediendo en el estado”, dijo DeSantis.

Luego agregó: “Con suerte, lograremos que otros estados den un paso adelante”.

Foto: Twitter

Vía: El Nuevo Herald

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