Diaz Canel, la virgen y el espectro de Castro


La última moda del castro-canelismo: usar una cinta roja en la muñeca izquierda “para espantar a la COVID”.


El presidente designado de Cuba, Miguel Díaz Canel no pudo ser menos que su clon de Venezuela.

A Maduro se le apareció un pájaro, que le reveló, a nombre de su criminal antecesor, Hugo Chávez, un mensaje bendito para su pueblo. O eso contó el subnormal de Maduro.

Ahora, Canel, nuestro propio tarado nacional, filtra el rumor de que soñó con Fidel Castro. Asegura que el diabólico espectro de Castro le dijo que le pidiera al pueblo de Cuba que orara por él y por la virgen.

Sí, Castro, según Canel, desde una posición imposible de espíritu de luz, pide oraciones por la virgen y por su alma.

No se trata de una broma macabra, sino de otra de las mentiras del PCC, echadas a rodar en medio de la pandemia, para sacar partido del temor humano al castigo divino.

Cuba, territorio fértil en supersticiones, aloja un abultado panteón de santos y aspirantes a santos milagreros que el Departamento de Orientación Revolucionaria (DOR) del PCC no dudará en capitalizar a su favor. Ahora quieren convertir a Castro en la deidad espiritual que yace dentro de un seboruco – una suerte de Elegguá gigante-;  a Canel en su representante sobre la tierra y a ambos en la línea de poder simbólico de la virgen María.

Mal rayo los parta.  No se cansan de jugar con el dolor de eso millones de personas que ven, muertas de pánico, cómo la revolución presuntamente protectora y benévola, los entierra en fosas comunes luego de una larga agonía sobre la cama de un mugroso hospital, sin sábanas, sin medicinas, sin oxígeno, sin atención médica.

Ahora, anotemos bien la fecha, el trabajo del DOR es convertir a Castro en deidad del inframundo, desde donde, usando a su ventrílocuo narizón, dictará lo que es conveniente para Cuba.

Mal rayo los parta dos veces. Los seguidores de la Castro santidad usan una cinta roja en la muñeca izquierda. Según Canel, Castro le indicó que quienes usaran el pedazo de trapo colorado en la mano estarían libres del coronavirus.

Sí, es una suerte de marca de la bestia en la que seguramente muchos confiarán, como confiaron antes en que poniendo sobre sus puertas “Esta es tu casa, Fidel” estarían a salvo de todo mal.

Pero El Mal, que es El Mal porque sabe mutar y adaptarse a nuevos desafíos, los buscará, encontrará y hará sufrir tanto como hasta ahora ha hecho, a no ser que haya una renuncia real a él y un acercamiento infinito al bien.

De momento El Mal lo tiene fácil. Para cosechar a sus hijos los buscará por la marca en la muñeca.

Bien por El Mal. Qué se los lleve a todos. Mal rayo los parta mil veces. 

Un hombre que no se hinca a reverenciar El Bien nunca tendrá paz. Quien se alimente de la delación y el odio jamás será próspero.

Un hombre que necesite de una tira roja en la muñeca para comprar sanidad será, por toda su existencia, un enfermo.

 

Ilustración de portada: Internet.

 

Francisco Alemán de Las Casas

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