Polémica visita de Díaz-Canel a México ilustra retos de Biden en América Latina

La polémica visita a México del gobernante cubano Miguel Díaz-Canel, quien llegó como invitado de honor el jueves para participar en los festejos por la independencia de ese país, ilustra los retos que tiene el gobierno de Estados Unidos para sumar apoyo a su política hacia Cuba.

La invitación del presidente mexicano Andrés Manuel López Obrador al líder cubano, quien dará un discurso durante las celebraciones, ha generado críticas entre la oposición mexicana y cubanos dentro y fuera de isla, quienes han recordado el rol del líder cubano en la represión de las protestas antigubernamentales que sacudieron la isla en julio.

“Es inaceptable el protagonismo en las fiestas del bicentenario de la consumación de la independencia de un dictador que encierra a decenas de ciudadanos cubanos,” publicó en Twitter el ex-presidente mexicano Felipe Calderón, publica El Nuevo Herald.

“Coma y váyase,” dijo a Díaz-Canel la senadora del Partido Acción Nacional Lilly Téllez, en una referencia a una frase del ex presidente Vicente Fox para pedirle al fallecido Fidel Castro que saliera de México tras participar en la Cumbre de las Américas en el 2002.

Pero el clima político no es el mismo y López Obrador, quien representa a una formación partidista de izquierda, ha utilizado el tema cubano para enfatizar la reivindicación de la soberanía como uno de los ejes de su gobierno.

La invitación extendida a Díaz-Canel es otro ejemplo de que Estados Unidos no ha logrado conseguir un mayor apoyo en la región para denunciar el récord de derechos humanos del régimen cubano, uno de los objetivos de la política exterior del gobierno de Biden.

“La administración comprende que no puede contar con México, ni con muchos otros países latinoamericanos, para unirse a Estados Unidos para presionar al régimen cubano para que mejore su historial de derechos humanos,” comentó Michael Shifter, presidente de Inter-American Dialogue, una organización con sede en Washington. “Esa es la triste y lamentable realidad de la política interamericana de hoy”.

Biden también fue invitado a la conmemoración pero envió al secretario de Estado Antony Blinken en su lugar.

“Para [Lopez–Obrador] los principios de no intervención y protección de la soberanía nacional priman sobre todo lo demás, al menos retóricamente,” dijo Shifter. “Para la administración Biden, esto es muy decepcionante y frustrante, pero es una realidad con la que tiene que lidiar y, obviamente, con México en particular hay muchos otros intereses fundamentales de Estados Unidos en juego que deben sopesarse”.

Aunque López-Obrador ha colaborado con las políticas migratorias de las adminitraciones de Trump y Biden, las fricciones entre México y Estados Unidos se han hecho sentir en otros temas, como el apoyo a Cuba y las críticas a la Organización de Estados Americanos.

“Consterna que López Obrador opaque el día del Grito de Dolores al invitar al títere de Raúl Castro a las celebraciones de las fiestas patrias en México,” tuitió el senador de la Florida Marco Rubio.

Al anunciar que Díaz-Canel sería un “invitado de honor”, López Obrador recalcó que su país tenía “relaciones de amistad con el pueblo de Cuba desde hace muchísimo tiempo.” Un día después de las manifestaciones antigubernamentales en la isla, el presidente mexicano pidió el fin del embargo comercial estadounidense a la isla.

“La verdad es que, si se quisiera ayudar a Cuba, lo primero que se debería hacer es suspender el bloqueo a Cuba como lo están solicitando la mayoría de los países del mundo. Eso sería un gesto verdaderamente humanitario. Ningún país del mundo debe ser cercado, bloqueado; eso es lo más contrario que puede haber a los derechos humanos”, dijo.

Además de reunirse con su homólogo mexicano, Díaz-Canel participará el sábado en la Sexta Cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños, que debe discutir la propuesta de López Obrador de sustituir la OEA por un “organismo autónomo”, en una referencia al rol de Estados Unidos en esa organización.

El gobernante cubano viajó a México acompañado del general Luis Alberto Rodríguez-López Calleja, el ex yerno de Raúl Castro que controla el conglomerado de empresas militares GAESA y quien está bajo sanciones estadounidenses. López-Calleja fue identificado en la prensa estatal cubana como “asesor del presidente”.

El viaje a México da a Díaz-Canel una oportunidad de mostrar que su gobierno no está aislado pese a las críticas de la comunidad internacional a la represión desatada contra los que protestaron en julio. Toda una comitiva, encabezada por Raúl Castro, varios generales y funcionarios fueron a despedir a Díaz-Canel al aeropuerto, lo que indica la importancia del viaje para la diplomacia cubana.

“En el día del GritoDeDolores, fiesta patria de México, es un honor llegar a la entrañable tierra azteca, a la que tanto debe, ama y respeta Cuba,” escribió en Twitter Díaz-Canel. “Hoy estaremos acompañando las festividades por su independencia. Viva México.”

Cubanos que residen en ese país han convocado a manifestarse en contra de la presencia del gobernante cubano.

POR NORA GÁMEZ TORRES

Vía: El Nuevo Herald

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